
150Jersson Alexander Moreira Alcivar, et al.Vol. 17 Número 1 2026
RESUMEN
ABSTRACT
Mediterranean diet in cardiovascular, metabolic, and mental health: a narrative
review
DIETA MEDITERRÁNEA EN LA SALUD CARDIOVASCULAR, METABÓLICA Y
MENTAL: REVISIÓN NARRATIVA
(1) Maestría en Ciencias de la Nutrición con Mención en Epidemiología Nutricional, Facultad de Posgrado, Universidad Técnica de Manabí, Portoviejo, Ecuador.
Autor de correspondencia:
Jersson Alexander Moreira Alcivar. Universidad Técnica de Manabí, Portoviejo, Ecuador. Dirección postal: Av. José María Urbina y Che Guevara, Portoviejo, Ecuador. e-mail:
jmoreira2058@utm.edu.ec. Teléfono: 0985044002.
Introducción: La dieta mediterránea (DM) ha sido reconocida como un patrón alimentario beneficioso para la salud, asociado con la
prevención y manejo de enfermedades crónicas, así como con mejoras en la salud mental y la calidad de vida. Objetivo: El presente estudio
tiene como objetivo analizar el impacto de la DM en distintos parámetros de salud física y mental mediante una revisión narrativa de la
literatura científica reciente. Metodología: Se realizó una búsqueda bibliográfica en bases de datos especializadas, seleccionando estudios
originales y revisiones que cumplieran con criterios de relevancia, calidad metodológica y pertinencia temática. La extracción de datos se
efectuó considerando diseño de estudio, población, intervención y resultados principales. Resultados: Los hallazgos evidencian que una
mayor adherencia a la DM se asocia con reducción del riesgo cardiovascular, un control glucémico más eficaz, menor incidencia de trastornos
depresivos y mejor función cognitiva. Asimismo, se identificaron beneficios en parámetros inflamatorios, perfil lipídico y control del peso
corporal. Discusión: La discusión integra estos resultados en un contexto multidimensional, destacando que la DM no solo actúa como
estrategia dietética, sino como un estilo de vida que incluye actividad física, hábitos sociales y patrones de consumo sostenibles. Aunque
se reconocen limitaciones relacionadas con la heterogeneidad metodológica de los estudios, los resultados respaldan la promoción de la
DM como intervención efectiva y segura. Conclusiones: La evidencia analizada reafirma que la DM constituye una herramienta integral de
prevención y tratamiento, con relevancia clínica y de salud pública, y con potencial de adaptarse a distintos contextos culturales..
Palabras claves: dieta mediterránea, salud cardiovascular, metabolismo, salud mental.
Introduction: The Mediterranean Diet (MD) has been recognized as a healthy dietary pattern associated with the prevention and management
of chronic diseases, as well as improvements in mental health and quality of life. Objective: This study aimed to analyze the impact of the
Mediterranean Diet on various physical and mental health parameters through a narrative review of recent scientific literature. Methodology:
A bibliographic search was conducted in specialized databases, selecting original studies and review articles that met criteria of relevance,
methodological quality, and thematic pertinence. Data extraction was performed considering study design, population, intervention, and
main outcomes. Results: The findings indicate that greater adherence to the Mediterranean Diet is associated with reduced cardiovascular
risk, more effective glycemic control, a lower incidence of depressive disorders, and improved cognitive function. Furthermore, benefits
were identified in inflammatory markers, lipid profile, and body weight management. Discussion: The discussion integrates these findings
within a multidimensional framework, highlighting that the Mediterranean Diet functions not only as a dietary strategy but also as a lifestyle
that includes physical activity, social habits, and sustainable consumption patterns. Although limitations related to the methodological
heterogeneity of the included studies were acknowledged, the findings support the promotion of the Mediterranean Diet as an effective
and safe intervention. Conclusions: The analyzed evidence reaffirms that the Mediterranean Diet constitutes a comprehensive tool for
prevention and treatment, with clinical and public health relevance, and the potential to be adapted to different cultural contexts.
Keywords: Mediterranean Diet, cardiovascular health, metabolism, mental health.
ARTÍCULO DE REVISIÓN Historial del artículo: Recibido: 07/11/2025 · Aceptado: 15/01/2026 · Publicado: 25-07-2026
https://cssn.espoch.edu.ec
iD iDJersson Alexander Moreira Alcivar ⁽¹⁾ Paula Salome Macias Moreira ⁽¹⁾
jmoreira2058@utm.edu.ec paula.macias@utm.edu.ec
DOI: https://doi.org/10.47187/cssn.Vol17.Iss1.509

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DIETA MEDITERRÁNEA EN LA SALUD CARDIOVASCULAR,
METABÓLICA Y MENTAL: REVISIÓN NARRATIVAVol. 17 Número 1 2026
La dieta mediterránea (DM) es ampliamente
reconocida como un modelo alimentario
beneficioso para la salud, particularmente
en la prevención y manejo de enfermedades
cardiovasculares, metabólicas y mentales. Este
patrón dietético, caracterizado por un alto
consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales
integrales, aceite de oliva y pescado, junto con
un consumo moderado de vino, ha demostrado
efectos positivos en la salud humana a través de
diversos mecanismos biológicos y nutricionales.
Sin embargo, pese a su reconocimiento global, la
adherencia a la DM varía significativamente entre
poblaciones, y su impacto en diferentes contextos
de salud sigue siendo un área de investigación
activa (1).
En el ámbito cardiovascular, la DM ha sido
asociada con una reducción significativa del
riesgo de enfermedades cardiovasculares (ECV).
Estudios como el PREDIMED han demostrado que
la adherencia a la DM puede reducir los eventos
cardiovasculares en poblaciones de alto riesgo,
gracias a su capacidad para mejorar los perfiles
lipídicos, reducir la inflamación y mejorar la
función endotelial (1). Asimismo, investigaciones
recientes han explorado cómo la DM puede influir
en biomarcadores específicos de aterotrombosis,
como la actividad de la acetilhidrolasa del factor
de activación de plaquetas, lo que sugiere un
efecto protector adicional más allá de la simple
reducción de factores de riesgo tradicionales (2).
Sin embargo, persisten dudas sobre el papel del
consumo moderado de alcohol, específicamente
el vino, en la capacidad preventiva de la DM, lo
que ha llevado a la propuesta de estudios como
el UNATI (University of Navarre Alumni Trialists
Initiative) para explorar esta relación con mayor
profundidad (1).
En el contexto metabólico, la DM ha mostrado
beneficios en la prevención y manejo de la
diabetes tipo 2 y la obesidad. Un estudio reciente
del PREDIMED-Plus destacó que una intervención
basada en una DM reducida en energía, combinada
con un aumento de la actividad física, puede
mejorar la composición corporal en adultos
mayores con sobrepeso, reduciendo la grasa
visceral y atenuando la pérdida de masa muscular
asociada con la edad (3). Además, la DM ha sido
asociada con mejoras en la función hepática y
la reducción de la grasa hepática, lo que sugiere
un papel protector en el síndrome metabólico y
otras condiciones relacionadas con la obesidad
(4). Sin embargo, la variabilidad en la adherencia
1. Introducción a la DM y la heterogeneidad en las respuestas
metabólicas individuales plantean desafíos para
la generalización de estos hallazgos (5).
En el ámbito de la salud mental, la DM está
vinculada con mejoras en el bienestar psicológico y
la calidad del sueño. Estudios como el IMPACT-BCN
(Improving Mothers for a better PrenAtal Care Trial
BarCeloNa) han demostrado que la adherencia a la
DM durante el embarazo puede reducir los niveles
de estrés y ansiedad en mujeres embarazadas, así
como mejorar la calidad del sueño (6). Asimismo,
investigaciones recientes han explorado cómo
la DM puede influir en la morfometría cerebral
materna, sugiriendo que una mayor adherencia a
esta dieta está asociada con áreas corticales más
grandes en regiones específicas del cerebro, lo que
podría tener implicaciones para la salud mental a
largo plazo (7). Sin embargo, la falta de asociación
entre la DM y la depresión en algunos estudios
sugiere que otros factores, como el estado
socioeconómico y el acceso a recursos, pueden
influir en estos resultados (8).
A pesar de los beneficios documentados, la
adherencia a la DM sigue siendo un desafío,
incluso en regiones mediterráneas. Estudios han
revelado una discrepancia entre la percepción
de adherencia y la adherencia real a la DM,
lo que sugiere la necesidad de intervenciones
educativas y políticas públicas que promuevan
una comprensión más profunda de los principios
de esta dieta (9). Además, la influencia de factores
culturales y socioeconómicos en la adopción
de la DM ha sido destacada, particularmente
en poblaciones no mediterráneas, donde la
disponibilidad de alimentos y las preferencias
culturales pueden limitar su implementación (10).
Esta investigación tiene como objetivo analizar la
evidencia científica disponible sobre el impacto
de la dieta mediterránea en distintos parámetros
de salud física y mental mediante una revisión
narrativa de la literatura reciente.
2.1 Criterios de elegibilidad
Se eligió una revisión narrativa debido a la
naturaleza amplia y multidimensional del tema
abordado: el papel de la dieta mediterránea en
la salud cardiovascular, metabólica y mental. Este
enfoque permitió integrar y analizar de manera
interpretativa un conjunto de diversos estudios
relevantes, sin la rigidez metodológica de una
2. Metodología

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revisión sistemática. Teniendo en cuenta que
el objetivo no era evaluar exhaustivamente la
totalidad de la literatura existente, sino más bien
sintetizar los hallazgos más representativos y
actuales, se priorizó una perspectiva que facilitara
el análisis crítico, la comparación entre enfoques
y la contextualización de resultados.
2.2 Fuentes de información
Se seleccionaron las bases de datos PubMed,
ScienceDirect y Google Scholar por ser plataformas
ampliamente reconocidas en la comunidad
científica y por ofrecer acceso a una gran
variedad de publicaciones académicas, revisadas
por pares y actualizadas. PubMed se seleccionó
por su especialización en ciencias de la salud y
biomedicina garantizando la calidad y rigurosidad
de los estudios relacionados con nutrición,
epidemiología y medicina clínica. ScienceDirect
fue incluida por su cobertura multidisciplinaria
y por tener investigaciones relevantes en áreas
como nutrición, salud pública y ciencias sociales
aplicadas. Por su parte, Google Scholar permitió
ampliar la búsqueda a otros tipos de literatura
científica, como tesis, artículos en revistas
menos indexadas y documentos institucionales,
facilitando una visión más amplia e inclusiva del
tema. Estas fuentes se consideraron apropiadas
para una revisión narrativa, teniendo presente
que el objetivo es recolectar estudios relevantes
y diversos que aportaran evidencia suficiente para
realizar un análisis interpretativo y transversal
sobre el impacto de la dieta mediterránea en
distintos aspectos de la salud.
2.3 Estrategia de búsqueda
La estrategia de búsqueda que se usó en esta
revisión fue de tipo dirigida y temática, dirigida
en identificar estudios relevantes sobre la relación
entre la dieta mediterránea y su impacto en la
salud cardiovascular, metabólica y mental. Para
ello, se realizaron búsquedas en las bases de
datos científicas antes mencionadas, empleando
términos clave en español e inglés, tales como
“dieta mediterránea”, “salud cardiovascular”,
“metabolismo”, y “salud mental”. La selección
de los estudios se basó principalmente en la
lectura de los resúmenes y en la pertinencia del
contenido respecto a los objetivos de la revisión.
Entre los criterios de inclusión se consideraron
estudios de los últimos 5 años con el propósito
de recopilar y analizar evidencia científica actual
desde una perspectiva integradora. No obstante,
se incluyó una publicación del año 2020 debido
a su relevancia científica y a que constituye una
referencia ampliamente citada en el campo de
estudio, aportando información fundamental para
comprender los efectos de la dieta mediterránea
sobre la salud. Se excluyeron publicaciones no
académicas, documentos que no contaban con
texto completo disponible y trabajos duplicados
recuperados en más de una base de datos. A través
de este proceso de filtrado, se seleccionó un total
de 40 artículos científicos, distribuidos según su
fuente de origen en: ScienceDirect 24, PubMed 13
y Google Scholar 3. Esta estrategia permitió reunir
una variedad de evidencias actuales y relevantes
que aportan a la comprensión del tema desde
distintas disciplinas y contextos poblacionales.
2.4 Proceso de extracción de datos
El proceso de extracción de datos se llevó a cabo
de forma manual y estructurada, a partir de la
lectura de resúmenes y textos completos de
los estudios seleccionados durante la búsqueda
bibliográfica. Una vez identificados los artículos
pertinentes, se procedió a registrar la información
clave de cada uno de los estudios en una matriz
de análisis, organizada por variables como autor,
año de publicación, población estudiada, tipo
de estudio, principales resultados y área de
impacto (cardiovascular, metabólica o mental).
Esta organización permitió comparar y sintetizar
de manera clara los hallazgos más relevantes.
La selección final de los estudios se basó en su
pertinencia temática, calidad metodológica y
contribución específica al análisis de la dieta
mediterránea en relación con la salud. Aunque no
se utilizó un software especializado ni un protocolo
sistemático de codificación, este enfoque permitió
conservar la coherencia interpretativa, facilitando
la construcción de una narrativa integradora que
reflejara la diversidad de enfoques y contextos
presentes en la literatura revisada.
2.5 Limitaciones
Esta revisión narrativa presenta algunas
limitaciones que deben ser consideradas al
interpretar los resultados. En primer lugar, al
no ser una revisión sistemática, la selección de
estudios pudo estar influenciada por criterios
subjetivos y no garantiza la exhaustividad de la
literatura disponible. Asimismo, la heterogeneidad
metodológica entre los estudios incluidos
(diferencias en diseño, población, variables
evaluadas y métodos de medición) dificulta
la comparación directa y la generalización de
los hallazgos. Otra limitación es la restricción
temporal aplicada en la búsqueda bibliográfica,
que, si bien permitió centrarse en evidencias

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DIETA MEDITERRÁNEA EN LA SALUD CARDIOVASCULAR,
METABÓLICA Y MENTAL: REVISIÓN NARRATIVAVol. 17 Número 1 2026
recientes, pudo dejar fuera estudios relevantes
de mayor antigüedad. Además, muchos de
los trabajos analizados presentan limitaciones
propias, como tamaños muestrales reducidos,
periodos de seguimiento cortos o posibles sesgos
de publicación, lo que puede afectar la solidez de
las conclusiones. Finalmente, la adherencia a la
dieta mediterránea está condicionada por factores
culturales, socioeconómicos y de disponibilidad
alimentaria, lo que limita la extrapolación de los
resultados a contextos no mediterráneos.
Los resultados de esta revisión narrativa, que
integra evidencia proveniente de ensayos clínicos,
estudios observacionales, revisiones sistemáticas
y estudios experimentales, evidencian de
manera consistente que la dieta mediterránea
(DM) ofrece amplios beneficios para la salud en
distintas áreas, particularmente en los ámbitos
cardiovascular, metabólico y mental. En cuanto
a la salud cardiovascular, múltiples estudios han
demostrado que la DM reduce significativamente
el riesgo de enfermedades cardiovasculares,
como lo destaca el estudio PREDIMED (1). Este
patrón alimentario mejora los perfiles lipídicos
aumentando el colesterol unido a lipoproteínas
3. Resultados
de alta densidad (HDL) y una disminución de los
niveles de triglicéridos y lipoproteínas de muy
baja densidad (VLDL) (11), reduce la inflamación
sistémica (12), mejora la funcionalidad del
HDL (13) y protege frente a procesos como la
aterotrombosis, evidenciado en biomarcadores
como la acetilhidrolasa del factor activador de
plaquetas (2).
Asimismo, investigaciones han indicado que la
inclusión moderada de carne magra no elimina
los beneficios cardiovasculares de la DM (14), y
que su adopción en contextos culturales diversos,
como en la India (15) o en Ecuador (16), mantiene
propiedades antiinflamatorias relevantes.
Incluso en sobrevivientes de cáncer, la DM se ha
asociado con una menor mortalidad cardiovascular
(17), y en personas con diabetes tipo 2, con una
mejor salud vascular (18). También se ha observado
que su práctica está ligada a menores niveles de
proteína C-reactiva considerado un marcador
inflamatorio (12, 19), y que la sostenibilidad
ambiental y la posibilidad de personalizarla según
biomarcadores metabólicos refuerzan su potencial
como estrategia de salud pública (8, 9, 20). A
continuación, se presentan los resultados de los
estudios respecto a la dieta mediterránea en la
salud cardiovascular (tabla 1):
Autores y año de publicación Población y diseño de estudio Resultados
Miguel Á Martínez-González,
Aitor Hernández Hernández
(2024)
Adultos de edad avanzada, específicamente
aquellos entre 50 y 75 año. (Ensayo clínico
aleatorizado)
Adherencia a la dieta mediterránea se asocia de
manera definitiva con múltiples beneficios para
salud cardiovascular.
Álvaro Hernáez, Olga Castañer,
Anna Tresserra-Rimbau, et al.
(2020)
358 participantes seleccionados aleatoriamente
del estudio PREDIMED. (Ensayo clínico
aleatorizado, controlado, multicéntrico y de
grupos paralelos)
Cambios benéficos en el consumo de alimentos
vinculados a mejoras en los biomarcadores de
aterotrombosis
Jadwiga Konieczna, Miguel Ruiz-
Canela, Aina M Galmes-Panades,
et al. (2023)
1521 participantes, seleccionados de una
cohorte total de 6874 personas del estudio
PREDIMED-Plus. (Ensayo clínico aleatorizado,
controlado, multicéntrico y de grupos paralelos)
Mejoras clínicamente relevantes en la
composición corporal y reducciones en el
porcentaje de grasa total y visceral.
Miguel A Martínez-González,
Francisco J Planes, Miguel Ruiz-
Canela, et al. (2024)
No cuenta con una población propia. (Revisión
narrativa)
Las metabolómicas pueden identificar firmas
metabólicas que son indicadores clave de
adherencia a la dieta mediterránea.
Valentina Bucciarelli, Federica
Moscucci, Camilla Cocchi, et al.
(2024)
No cuenta con una población propia. (Revisión
narrativa)
Mejora en los resultados de salud a largo plazo
para las mujeres.
Indira Paz-Graniel, Jesús F García-
Gavilán, Emilio Ros, et al. (2023)
196 participantes del centro PREDIMED-Reus.
(Estudio observacional de cohorte con análisis
transversal y longitudinal)
Reducción en los puntajes del Índice de
Riesgo de Diabetes (DRI) y niveles más bajos
de aminoácidos relacionados con el riesgo
metabólico.
Morten Schjerven Magno, Emily
Moschowits, Mathias Kaurstad
Morthen, et al. (2023)
58,993 participantes de la población general del
norte de los Países. (Estudio epidemiológico,
transversal)
Evidencia que contradice la idea de que la dieta
mediterránea tiene un efecto protector contra la
enfermedad ocular seca (DED).
Tabla 1: Dieta mediterránea y salud cardiovascular

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En el ámbito metabólico, los estudios confirman
que la DM es eficaz en la prevención y manejo
de condiciones como el síndrome metabólico, la
diabetes tipo 2 y la obesidad. Comparada con la
dieta DASH, se ha mostrado más efectiva en la
reducción de la presión arterial y otros indicadores
clave (24). También se ha verificado su capacidad
para reducir la grasa hepática (16) y mejorar la
función del hígado (4), incluso sin necesidad de
pérdida de peso significativa, como lo indica el
aumento de adiponectina, una hormona que
regula la sensibilidad a la insulina y tiene efectos
antiinflamatorios (25). La DM también mejora
los indicadores hepáticos en modelos preclínicos
(4), aunque no previene todos los tipos de
enfermedades asociadas, como ciertos cánceres
colorrectales inducidos experimentalmente. A nivel
reproductivo, se ha relacionado con una mejor
reserva ovárica (26) y una mejor calidad nutricional
durante el embarazo (27), lo que refuerza su valor
en la salud femenina. En poblaciones pediátricas y
adolescentes, una baja adherencia a la DM se ha
vinculado con un mayor riesgo de obesidad (28),
influenciado por factores como el nivel educativo
de los padres, el uso excesivo de pantallas y los
hábitos de sueño. Asimismo, la DM ha demostrado
Albert Sanllorente, María Trinidad
Soria-Florido, Olga Castañer, et
al. (2021)
Submuestra de 391 adultos mayores
procedentes de uno de los centros del ensayo
PREDIMED-Plus. (Subestudio de diseño
aleatorizado y controlado, con asignación
paralela)
Aumento en la actividad física: Los participantes
del grupo de intervención reportaron un
aumento sustancial en la actividad física en
comparación con el grupo de control.
Jennifer A Fleming, Kristina S
Petersen, Penny M Kris-Etherton,
et al. (2025)
59 participantes, hombres y mujeres
generalmente sanos. (Estudio de alimentación
controlada, multicéntrico, con un diseño
aleatorizado y cruzado)
Los participantes que siguieron una dieta
mediterránea que incluía 0.5 a 2.5 onzas de carne
magra por día lograron reducir la presión arterial
sistólica y diastólica.
Ambuj Roy, Archna Singh, Megha
Suresh, et al. (2024)
Pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción
de eyección preservada. (Estudio hospitalario,
ambi-direccional, de revisión de registros
médicos)
Proporciona una técnica más precisa y no
invasiva para diagnosticar insuficiencia cardíaca
con fracción de eyección preservada (HFpEF) en
comparación con métodos tradicionales.
Marialaura Bonaccio, Augusto Di
Castelnuovo, Simona Costanzo, et
al. (2024)
802 supervivientes de cáncer a largo plazo.
(Estudio de cohorte prospectivo y observacional)
Tasas más bajas de mortalidad general y
cardiovascular entre los sobrevivientes de cáncer.
Sara Zúnica-García, José F. Javier
Blanquer-Gregori, Ruth Sánchez-
Ortiga, et al. (2023)
174 pacientes diagnosticados con Diabetes
Mellitus Tipo 2. (Estudio observacional,
descriptivo y transversal)
Mejores resultados en salud, destacando su
importancia en la prevención de complicaciones.
Vincenzo Calabrese, Daniela
Metro, Angela Alibrandi, et al.
(2025)
107 pacientes no aleatorizados con enfermedad
renal crónica. (Estudio observacional en la
práctica clínica real)
Adherencia a la dieta tiene un impacto
significativo en la función renal.
Jacques Delarue (2024) Hombres de entre 40 y 59 años de edad,
distribuidos en 16 cohortes de siete países
diferente. (Estudio de cohorte prospectivo)
Efecto protector respecto a las enfermedades
coronarias.
Yoel López Gamboa1 and Roelbis
Lafita Frómeta (2021)
Personas que acudieron a recibir atención en un
consultorio de asesoría nutricional en la ciudad
de Guayaquil, Ecuador. (Estudio transversal)
Cambios Medibles: Se registraron diferencias
estadísticamente significativas en el índice de
masa corporal (IMC), circunferencia abdominal y
masa muscular tras la intervención con la dieta
mediterránea.
Fuente: Elaboración propia con base en los estudios incluidos en la revisión.
reducir el impacto ambiental cuando se combina
con restricción calórica (29), y a largo plazo ha
sido asociada con cambios beneficiosos en la
microbiota intestinal y el metaboloma fecal
(30). En adultos mayores, promueve la pérdida
de peso sin afectar negativamente la masa
muscular (31), y en pacientes con cáncer, mejora
la composición corporal y la calidad de vida (32).
Estudios realizados en poblaciones ecuatorianas
han evidenciado una preocupante baja adherencia
a este patrón alimentario, acompañada de altas
tasas de sobrepeso y obesidad, lo que destaca
la necesidad de políticas públicas adaptadas
culturalmente (33,34). Incluso en contextos
clínicos complejos como la enfermedad renal
crónica, la DM ha mostrado resultados favorables
en comparación con dietas bajas en proteínas,
especialmente cuando se aplican modelos
estadísticos avanzados como CART (21). Asimismo,
se ha encontrado una relación positiva entre este
patrón dietético, la microbiota intestinal y la
respuesta inflamatoria en enfermedades como
la colitis ulcerosa (35) y la psoriasis (20). En la
tabla 2 se presenta los resultados de los estudios
en relación a la dieta mediterránea en la salud
metabólica.

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DIETA MEDITERRÁNEA EN LA SALUD CARDIOVASCULAR,
METABÓLICA Y MENTAL: REVISIÓN NARRATIVAVol. 17 Número 1 2026
Tabla 2: Dieta mediterránea y salud metabólica.
Fuente: Elaboración propia con base en los estudios incluidos en la revisión.
Autores y año de publicación Población y diseño de estudio Resultados
Weimin Guo, Nicholas Crossland and
Jimmy W. Crott (2025)
60 ratones de la cepa. (Estudio experimental y
preclínico)
Resalta la importancia de ciertas especies de
Bacteroides como predictores de la respuesta
al patrón de dieta mediterránea (MDP).
Yu Chung Chooi, Qinze Arthur Zhang,
Faidon Magkos, et al. (2023)
255 personas fueron evaluadas para elegibilidad,
90 fueron aleatorizadas y finalmente 88
participantes asistieron a la visita basal y se
incluyeron en el análisis por intención de tratar.
(Ensayo controlado aleatorizado)
Reducción del Peso Corporal: Se reportaron
reducciones significativas en el peso corporal.
E. Berna-Rico, D. Fernandez-Nieto and
A. Gonzalez-Cantero (2021)
37 pacientes con psoriasis en placas estable
y sobrepeso, sin fármacos sistémicos previos.
(Estudio observacional, transversal y multicéntrico)
Identificaron varios factores, como el consumo
de aceite de oliva, que fueron predictores
de mejoría en las puntuaciones de Índice de
Severidad de Área de Psoriasis (PASI).
Vincenzo Calabrese, Daniela Metro,
Angela Alibrand, et al. (2025)
105 pacientes con enfermedad renal crónica.
(Estudio observacional, de práctica clínica real)
Impacto de la adherencia a la dieta: Se
concluyó que la adherencia a la dieta tiene un
impacto significativo en la función renal.
Christina D. Filippou, Costas
G. Thomopoulos, Dimitrios G.
Konstantinidis, et al. (2024)
240 participantes aleatorizados. (Estudio de
superioridad, unicéntrico, paralelo y simple ciego)
Resultados más favorables en términos de
reducción de niveles de presión arterial y otros
marcadores metabólicos en comparación con
la restricción de sal sola.
Anjana Reddy, Paul Della Gatta, Shaun
Mason, et al. (2023)
42 participantes adultos. (Ensayo controlado
aleatorizado)
Se observó un aumento significativo en los
niveles de adiponectina en el grupo de DM.
Laura Martín-Manchado, Laura
Prieto-Huecas, Clara Ángela Piera-
Jordán, et al. (2024)
45 pacientes de sexo femenino. (Estudio
observacional descriptivo transversal)
Mejor adherencia a la dieta mediterránea
proporciona mejores biomarcadores de
reserva ovárica.
Sara Castro-Barquero, Marta Larroya,
Fátima Crispi, et al. (2023)
1,356 mujeres embarazadas. (Estudio
observacional transversal)
Ingestas Nutricionales Más Altas: Los niveles
de ingesta de nutrientes como proteína, ácidos
grasos beneficiosos y varias vitaminas.
Laura Sánchez-Rodríguez, Carlos
Fernández-Escobar, Elena Ordaz-
Castillo, et al. (2022)
857 alumnos y alumnas inscritos en primero
y segundo de Educación Secundaria. (Análisis
transversal de los datos basales)
La alta adherencia es más común en chicos, en
aquellos cuyas madres tienen un mejor nivel
educativo, y en aquellos que dedican menos
tiempo al uso de móviles y más a dormir.
Laura Álvarez-Álvarez, María Rubín-
García, Facundo Vitelli-Storelli, et al.
(2024)
5,800 participantes. (Ensayo clínico aleatorizado)
Destaca cómo el aumento de la adherencia a
la dieta mediterránea y la reducción calórica
están mediando la mejora en los parámetros
de calidad ambiental.
Jesús F García-Gavilán, Alessandro
Atzeni , Nancy Babio, et al. (2024)
400 participantes de origen mediterráneo. (Ensayo
clínico aleatorizado) Pérdida de peso.
Andrew M.R. Hanna (2023)
No cuenta con una población propia. (Es un
informe de políticas que analiza y sintetiza
literatura previa)
Los resultados del artículo apoyan la eficacia
de la dieta mediterránea no solo en la
reducción de la obesidad sino también en
la mejora de la salud general de los adultos
mayores.
Shuai Lu, Xibo Sun, Weihao Zhang, et
al. (2024)
No cuenta con una población propia. (revisión
sistemática y metaanálisis de ensayos clínicos
controlados aleatorios)
Reducción estadísticamente significativa en
varios índices metabólicos (peso corporal,
masa grasa, y circunferencia de la cintura).
Leslie Suntaxi-Basantes, Anabel
Ramírez-Merino, Dayanna Solange
Medina, et al. (2021)
2730 estudiantes regulares matriculados en la
carrera de Medicina de la Universidad Central
del Ecuador. (Estudio epidemiológico analítico
transversal de punto)
Condiciones de vida familiar influyen en los
hábitos alimenticios de los estudiantes.
Chimborazo Caizaguano, Mayra
Alexandraantuñi Carpio and Verónica
del Pilar (2023)
133 personas participantes, seleccionadas
mediante criterios no probabilísticos. (Investigación
de tipo cuantitativo)
Tendencia hacia el sobrepeso y la obesidad,
que puede estar correlacionada con los bajos
niveles de adherencia a una dieta saludable.
Natasha Haskey , Jiayu Ye, Jessica
Josephson, et al. (2024) 16 pacientes. (Análisis exploratorio post hoc) Predictores en microbiota y Respuesta a la
Dieta.

156Jersson Alexander Moreira Alcivar, et al.Vol. 17 Número 1 2026
Respecto a la salud mental, los hallazgos revisados
señalan que la DM tiene efectos positivos a lo largo
de todo el ciclo vital. En mujeres embarazadas, se ha
observado que seguir esta dieta reduce el estrés y
la ansiedad, mejora el sueño (6) e incluso se asocia
con cambios estructurales favorables en el cerebro
materno, como el aumento de áreas corticales
específicas (7). En estudiantes universitarios, una
mayor adherencia al patrón mediterráneo se
correlaciona con menores niveles de ansiedad y estrés
(8), aunque no siempre con una menor incidencia de
síntomas depresivos. En niños y adolescentes, se ha
relacionado con un mejor rendimiento académico
(36), lo cual puede ser un reflejo indirecto de una
mayor estabilidad emocional y cognitiva. A esto se
suma el valor de los componentes sociales de la
DM, como la convivialidad y la commensalidad, que
Estos resultados reafirman que la dieta
mediterránea no solo es un modelo alimentario
eficaz y científicamente respaldado, sino también
una herramienta adaptable, sostenible y valiosa
en la promoción de la salud integral.
La dieta mediterránea es ampliamente reconocida
como uno de los patrones alimentarios más
beneficiosos para la salud humana. Su riqueza en
favorecen el bienestar emocional al fortalecer los
vínculos sociales y reducir la soledad (37). En adultos
mayores, se ha asociado con una mejor memoria
verbal, mediada por una mejor salud del fórnix,
una estructura cerebral clave en la memoria (38).
En mujeres embarazadas en Estados Unidos, se ha
demostrado una reducción significativa del riesgo de
depresión moderada a severa en quienes siguen este
patrón dietético (39). Por último, una intervención
educativa centrada en la DM en personas con
síntomas de depresión, ansiedad y estrés mostró una
disminución significativa de estos síntomas tras 12
semanas de seguimiento (40), a pesar de los desafíos
asociados a mantener la adherencia al cambio
dietético. Los resultados sobre la dieta mediterránea
y salud mental se presentan en la tabla 3.
Tabla 3: Dieta mediterránea y salud mental.
Tabla 3: Dieta mediterránea y salud mental.
Fuente: Elaboración propia con base en los estudios incluidos en la revisión.
Autores y año de publicación Población y diseño de estudio Resultados
Sara Castro-Barquero, Marta Larroya,
Fátima Crispi, et al. (2023)
1,221 mujeres asignadas al azar. (Ensayo clínico
aleatorizado, de brazos paralelos y no cegado)
Aumento favorable en los niveles de la
relación de cortisona/cortisol durante la
gestación.
Albert Sanllorente, María Trinidad
Soria-Florido, Olga Castañer, et al.
(2021)
71 mujeres embarazadas captadas en la mitad
de la gestación. (Ensayo clínico aleatorizado y
controlado)
Áreas corticales más grandes en regiones
específicas del cerebro.
Álvaro Hernáez, Olga Castañer, Anna
Tresserra-Rimbau, et al. (2020) 200 estudiantes. (Estudio transversal)
Un bajo nivel de adherencia a la dieta
mediterránea estaba asociado con altos
niveles de ansiedad y estrés entre los
estudiantes.
Nima Radkhah, Ahmadreza Rasouli,
Amin Majnouni, et al. (2023)
No cuenta con una población propia. (Revisión
sistemática y metaanálisis)
Positivamente correlacionada con el
rendimiento académico.
Jesús F García-Gavilán, Alessandro
Atzeni, Nancy Babio, et al. (2024)
No cuenta con una población propia. (Revisión
narrativa)
La adherencia a la dieta mediterránea está
positivamente relacionada con el bienestar
psicológico y la reducción de enfermedades
degenerativas.
Leslie Suntaxi-Basantes, Anabel
Ramírez-Merino, Dayana Solange
Medina, et al. (2021)
376 participantes. (Estudio de cohorte,
observacional, multicéntrico y longitudinal)
Se asocia con un mejor rendimiento en la
memoria verbal
Yoel López Gamboa and Roelbis Lafita
Frómeta (2021)
540 mujeres embarazadas. (Estudio
observacional, de corte transversal repetido)
La depresión durante el embarazo está
asociada con un aumento en el riesgo de
resultados adversos para el nacimiento.
Chimborazo Caizaguano and Mayra
Alexandra (2023)
60 participantes que reportaron estrés, ansiedad
y depresión. (Ensayo clínico controlado,
aleatorizado y de doble ciego)
Reducción significativa en los niveles de
depresión, ansiedad y estrés.
4. Discusión
alimentos de origen vegetal, grasas saludables
y su enfoque equilibrado la convierten en una
herramienta clave en la prevención y el tratamiento
de diversas enfermedades crónicas. Este texto
revisa la evidencia científica más actual sobre
el papel de la dieta mediterránea en tres áreas
fundamentales: la salud cardiovascular, metabólica y
mental, destacando no solo sus efectos fisiológicos,
sino también su adaptabilidad cultural y su potencial
como estrategia de salud pública.

157p. 150-162
DIETA MEDITERRÁNEA EN LA SALUD CARDIOVASCULAR,
METABÓLICA Y MENTAL: REVISIÓN NARRATIVAVol. 17 Número 1 2026
4.1 El papel de la dieta mediterránea en la
salud cardiovascular.
La DM es ampliamente investigada por su
impacto positivo en la salud cardiovascular,
consolidándose como uno de los patrones
alimentarios más recomendados para la prevención
de enfermedades crónicas. Numerosos estudios
respaldan sus beneficios, destacando sus efectos
antiinflamatorios, antioxidantes y metabólicos.
El estudio (1) subraya la relevancia de este patrón en
la prevención de enfermedades cardiovasculares,
resaltando componentes clave como el aceite
de oliva virgen extra y los alimentos de origen
vegetal, aunque plantea interrogantes sobre el rol
del consumo moderado de vino. Investigaciones
como el PREDIMED refuerzan la evidencia de su
eficacia, aunque aún se requiere mayor claridad
sobre cómo interactúa el alcohol con los beneficios
cardiovasculares de la dieta.
Desde una perspectiva clínica, la optimización de la
composición corporal emerge como un mecanismo
intermediario crítico mediante el cual la DM
mitiga el riesgo cardiometabólico en poblaciones
vulnerables. La evidencia demuestra que una
variante hipocalórica de este patrón, sinergizada
con el ejercicio físico, promueve reducciones
significativas de la adiposidad visceral mientras
preserva la masa muscular magra en adultos
mayores (3). Este fenómeno de reconfiguración
metabólica se complementa de forma directa con
hallazgos que indican que la inclusión controlada
de cortes magros de carne roja no interfiere con
las mejoras en la función vascular ni en la presión
arterial (14). En conjunto, ambos enfoques sugieren
que el beneficio cardiovascular de la DM no
radica en la restricción extrema, sino en la calidad
nutricional del patrón alimentario, lo que reduce
la carga hemodinámica general y favorece la
supervivencia a largo plazo, incluso en escenarios de
alta vulnerabilidad clínica como los sobrevivientes
de cáncer (17). De forma similar, el estudio (16)
analiza su viabilidad en contextos ecuatorianos,
subrayando la importancia de las adaptaciones
culturales.
De forma complementaria, el estudio (2) reporta
mejoras en biomarcadores de aterotrombosis,
como la acetilhidrolasa del factor activador de
plaquetas, lo que sugiere un papel preventivo
directo de esta dieta en los mecanismos que
subyacen a infartos y accidentes cerebrovasculares.
Este hallazgo es reforzado por el estudio (13), que
destaca cómo la DM mejora la funcionalidad del
HDL, una lipoproteína clave en la prevención de
eventos cardiovasculares.
En poblaciones de riesgo, el estudio (11) muestra
que una mayor adherencia a la DM se asocia con
perfiles lipídicos más saludables como un aumento
del HDL y una reducción de triglicéridos VLDL, así
como con un menor índice de riesgo de diabetes.
Por su parte, el estudio (15) amplía esta perspectiva
al mostrar propiedades antiinflamatorias incluso
en adaptaciones culturales de esta dieta en países
como India.
Una visión innovadora la aporta el estudio (20),
que explora cómo las respuestas individuales a la
DM pueden predecirse mediante biomarcadores
metabólicos, abriendo la puerta a intervenciones
dietéticas personalizadas. Esta línea de trabajo
se complementa con los estudios (8) y (9), que
analizan la sostenibilidad ambiental de la DM como
una herramienta de salud pública frente al cambio
climático.
El estudio (22) reafirma, mediante una revisión de
la evidencia, que la DM reduce significativamente
la mortalidad por enfermedad coronaria. Más allá
de la prevención en personas sanas, el estudio (17)
demuestra que, entre sobrevivientes de cáncer a
largo plazo, esta dieta se asocia con una disminución
significativa de la mortalidad cardiovascular.
Por último, el estudio (18) analiza específicamente
la relación entre la DM y la enfermedad arterial
periférica en pacientes con diabetes tipo 2,
encontrando una correlación positiva entre la
adherencia a esta dieta y una mejor salud vascular.
Asimismo, el estudio (12) aporta una visión
relevante sobre la relación entre esta dieta y los
niveles de proteína C-reactiva (CRP), confirmando
que una mayor adherencia se asocia con menores
niveles de inflamación sistémica.
4.2 El papel de la dieta mediterránea en la salud
metabólica.
La dieta mediterránea se ha consolidado como
uno de los patrones alimentarios más estudiados y
recomendados por su impacto positivo en la salud
metabólica. Su riqueza en frutas, verduras, cereales
integrales, legumbres, pescado, aceite de oliva y un
consumo moderado de vino tinto ha demostrado
beneficios en una amplia gama de condiciones
metabólicas, desde enfermedades crónicas no
transmisibles hasta aspectos más específicos como
la salud hepática, reproductiva y cardiovascular.

158Jersson Alexander Moreira Alcivar, et al.Vol. 17 Número 1 2026
Uno de los aportes más sólidos de esta dieta es su
papel en la reducción del síndrome metabólico y
del riesgo cardiometabólico, como lo demuestran
ensayos clínicos controlados que la comparan con la
dieta enfoque Dietario para Detener la Hipertensión
(DASH), evidenciando una mayor efectividad en la
reducción de la presión arterial y otros marcadores
metabólicos clave (24). Además, su adaptación
a poblaciones asiáticas ha mostrado efectos
positivos en la disminución de grasa hepática y del
riesgo cardiovascular, incluso con una pérdida de
peso moderada, lo que subraya su capacidad de
adaptación cultural (16).
En el contexto de la enfermedad del hígado graso
no alcohólico (NAFLD), la dieta mediterránea ha
evidenciado un aumento significativo en los niveles
de adiponectina una hormona con propiedades
antiinflamatorias y sensibilizadoras de la insulina,
un hallazgo particularmente relevante incluso en
ausencia de pérdida de peso (25).
También se han evaluado sus efectos en modelos
preclínicos, donde este patrón dietético mejoró
significativamente los indicadores hepáticos. Sin
embargo, no logró prevenir la formación de tumores
colorrectales inducidos experimentalmente, lo que
resalta una limitación específica del modelo (4).
En cuanto a la salud reproductiva femenina, diversos
estudios han señalado una correlación positiva entre
la adherencia a la dieta mediterránea y mejores
biomarcadores de reserva ovárica, un aspecto
fundamental en el tratamiento de la infertilidad (26).
Asimismo, en mujeres embarazadas, una mayor
adherencia a esta dieta se asocia con una mejor
calidad nutricional y una ingesta más adecuada de
micronutrientes esenciales (27).
Los beneficios también se han observado en
poblaciones pediátricas y adolescentes. Una baja
adherencia a este patrón se vincula con un mayor
riesgo de obesidad infantil, identificándose factores
como el nivel educativo de los padres, los hábitos
de sueño y el uso excesivo de dispositivos móviles
como barreras importantes (28).
Además del impacto metabólico, se ha considerado
su efecto socioambiental, ya que se ha comprobado
que una dieta mediterránea con restricción calórica
puede reducir significativamente el impacto
ambiental, al mismo tiempo que mejora parámetros
metabólicos en personas con síndrome metabólico
(29). En intervenciones a largo plazo, este patrón
se ha relacionado con cambios beneficiosos en
la microbiota intestinal y el metaboloma fecal,
destacando su papel en la modulación del eje
intestino-metabolismo (30).
En el caso de adultos mayores con obesidad, se
sugiere que esta dieta no solo favorece la pérdida
de peso, sino que también previene la pérdida
de masa muscular y mejora otros indicadores de
salud relacionados con el envejecimiento (31). Estos
beneficios metabólicos también se han identificado
en pacientes con cáncer, donde se ha observado
una mejora en la composición corporal y en la
calidad de vida general (32).
Estudios localizados, como los realizados en
estudiantes de medicina y poblaciones urbanas de
la sierra ecuatoriana, han revelado una preocupante
baja adherencia a la dieta mediterránea,
acompañada de altas tasas de sobrepeso y
obesidad. Estos resultados subrayan la necesidad
de intervenciones educativas y políticas públicas
que promuevan una alimentación saludable y
culturalmente adaptada (33, 34).
Incluso en contextos de enfermedades crónicas
como la enfermedad renal crónica, la dieta
mediterránea ha mostrado un efecto favorable
en comparación con dietas bajas en proteínas,
especialmente cuando se aplican herramientas
estadísticas avanzadas como CART, que permiten
captar mejor su impacto clínico real (21).
Por último, investigaciones sobre colitis ulcerosa
han revelado que ciertas especies del microbioma
intestinal podrían modular la respuesta clínica a la
dieta mediterránea, estableciendo un vínculo entre
alimentación, microbiota y respuesta inflamatoria
(35). Asimismo, se ha observado una correlación
entre este patrón dietético y una menor gravedad
en enfermedades inflamatorias crónicas como
la psoriasis, probablemente debido al efecto
antiinflamatorio de componentes como el aceite
de oliva (20).
4.3 El papel de la dieta mediterránea en la salud
mental.
La creciente evidencia científica destaca el impacto
positivo de la dieta mediterránea sobre distintos
aspectos de la salud mental a lo largo de todas
las etapas de la vida. Este patrón alimentario,
caracterizado por un alto consumo de frutas,
verduras, cereales integrales, grasas saludables
y una importante dimensión social, demuestra
un notable potencial no solo en la prevención
de enfermedades físicas, sino también en el
fortalecimiento del bienestar psicológico.

159p. 150-162
DIETA MEDITERRÁNEA EN LA SALUD CARDIOVASCULAR,
METABÓLICA Y MENTAL: REVISIÓN NARRATIVAVol. 17 Número 1 2026
Diversos estudios revisados refuerzan esta idea.
Por ejemplo, el estudio (6) demostró que una
intervención basada en la dieta mediterránea en
mujeres embarazadas redujo significativamente los
niveles de estrés y ansiedad, además de mejorar
la calidad del sueño, lo que sugiere un impacto
beneficioso durante el embarazo, una etapa crítica
para la salud mental tanto materna como fetal. De
manera complementaria, el estudio (7) examinó
los cambios morfológicos en el cerebro de mujeres
gestantes y halló que aquellas con mayor adherencia
a la dieta presentaban áreas corticales más grandes
en regiones clave, lo que sugiere efectos neuro
protectores de este patrón en el cerebro materno.
La influencia de la dieta mediterránea en
poblaciones jóvenes también ha sido objeto de
estudio. El trabajo (8), realizado con estudiantes
universitarios en Líbano, concluyó que una mayor
adherencia a este patrón alimentario se asoció con
niveles más bajos de ansiedad y estrés, aunque no
se encontró una relación significativa con síntomas
depresivos. Asimismo, en niños y adolescentes, el
estudio (36) reveló que una mejor adherencia a la
dieta mediterránea se correlaciona positivamente
con un mayor rendimiento académico, lo que puede
interpretarse como un indicador indirecto de mayor
bienestar general y, posiblemente, de mejor salud
mental.
Por otro lado, el estudio (37) subrayó el valor de
la convivialidad y la comensalidad (elementos
tradicionales de la dieta mediterránea) como
factores que favorecen la salud mental al fomentar
la interacción social y reducir sentimientos de
soledad y depresión.
Los beneficios de la dieta mediterránea no se
limitan a las etapas iniciales de la vida. En adultos
mayores, su adherencia también se ha vinculado
con efectos protectores. El estudio (38) halló que
una mayor adherencia a este patrón dietético se
asoció con una mejor memoria verbal cuatro años
después, mediada por una mejor salud estructural
del fórnix, una región cerebral clave relacionada con
la memoria y las emociones.
En mujeres embarazadas en Estados Unidos, el
estudio (39) observó que aquellas con mayor
adherencia a la dieta mediterránea presentaban
un riesgo significativamente menor de desarrollar
síntomas depresivos moderados a severos, lo
que resalta el potencial de esta dieta como una
intervención no farmacológica en salud pública para
reducir la depresión prenatal.
Finalmente, el estudio (40) evaluó directamente
el efecto de una intervención educativa sobre la
dieta mediterránea en personas con síntomas de
depresión, ansiedad y estrés. Tras 12 semanas
de seguimiento, se observaron reducciones
significativas en todos estos indicadores, a pesar
de los desafíos relacionados con la adherencia al
cambio dietético.
La evidencia científica revisada confirma que
la dieta mediterránea representa un modelo
alimentario integral con beneficios significativos
para la salud cardiovascular, metabólica y mental.
Su composición rica en alimentos de origen vegetal,
grasas saludables y su enfoque culturalmente
adaptable la convierten en una herramienta
eficaz tanto para la prevención como para el
manejo de enfermedades crónicas. Los estudios
analizados destacan sus efectos antiinflamatorios,
antioxidantes y neuro protectores, así como su
influencia positiva en marcadores metabólicos
y psicosociales. No obstante, la adherencia a
este patrón dietético sigue siendo un desafío,
condicionado por factores culturales, económicos
y educativos. Por ello, se requieren estrategias
de salud pública que promuevan su adopción
a través de intervenciones personalizadas,
educación nutricional y políticas que faciliten
el acceso a alimentos saludables. En conjunto,
la dieta mediterránea no solo constituye una
opción nutricionalmente válida, sino también una
vía sostenible y socialmente enriquecedora para
mejorar la salud poblacional a largo plazo.
Los autores declaran que no existe ningún conflicto
de interés relacionado con el contenido de este
manuscrito.
Las opiniones, resultados y conclusiones
expresadas en este artículo son de entera
responsabilidad de los autores.
5. Conclusión
6. Declaración de conflicto de interés
7. Limitación de responsabilidad
El presente trabajo no recibió financiación externa
ni contó con apoyo de la industria.
8. Fuentes de apoyo

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